viernes, 19 de abril de 2013

Astrología dracónica




Para quien sólo tenga unas nociones muy elementales de astrología y no desee profundizar mucho más en ella, baste decir que la Carta Dracónica es una carta astral que refiere los planetas a un zodíaco distinto al habitual. Este zodíaco comienza en uno de los puntos en que la órbita de la Luna corta al "otro" zodíaco (llamado "tropical"), es decir, deriva de los puntos de intersección entre la órbita lunar y la eclíptica (Nodos lunares).



Por esta razón se supone que está impregnado de las características que la tradición astrológica asocia con la Luna: emotividad, instinto, maternidad, infancia, ingenuidad, pereza, imaginación, necesidad de seguridad, búsqueda de protección, inconsciencia, raices, tradiciones, veneración por el pasado, la madre, lo femenino, las capas populares, la receptividad, habilidades camaleónicas, caprichos, fertilidad, etc.

Quien desee más precisiones, de aquí hasta el final de esta nota encontrará los procedimientos básicos de cálculo y referencias para ampliar información.

En el número 4 del Boletin Astrológico de A.N.A.E (1980), Karmen Goizueta, haciéndose eco de una ponencia de Pamela Bennett, nos dice lo siguiente:
"De acuerdo con un mito babilónico, Marduk o Júpiter, creó el Gran Dragón, situando su cabeza en el Nodo Ascendente de la Luna y su cola en el Nodo Descendente, debiendo llevar seis constelaciones sobre su espalda y seis bajo el vientre, y de esta leyenda se deriva el Zodíaco Dracónico, que toma como punto de partida la posición del Nodo Ascendente de la Luna o Cabeza del Dragón, al igual que nuestro zodíaco trópico comienza en el Punto Vernal o 0° de Aries.
En la Carta Dracónica los planetas y ángulos son situados a partir del Nodo Ascendente de la Luna, y restando la longitud del Nodo de la longitud de cada planeta y ángulo se obtiene la posición dracónica."
Es decir, primero se traducen a grados absolutos las posiciones relativas a signos. Por ejemplo:

Sol: 18° 20' de Capricornio = 288° 20'
Luna: 12° 45' de Géminis = 72° 45'
Asc: 25° 04' de Libra = 205° 04'
Nodo Norte lunar: 12° 02' de Leo = 132° 02'

Para aquellas posiciones cuyas longitudes absolutas son más elevadas que las del Nodo Lunar, restándolas de este obtenemos las posiciones dracónicas.

Sol: 288° 20' - 132° 02' = 156° 18'
Asc: 205° 04' - 132° 02' = 73° 02'

Para aquellas posiciones con una longitud absoluta más baja que la del Nodo, primero les sumamos 360° y luego procedemos como en el caso anterior.

Luna: 72° 45' + 360° 00' = 432° 45'
432° 45' - 132° 02' = 300° 43'

Finalmente, reconvertimos todo a grados relativos a signos, quedando las siguientes posiciones dracónicas:

Sol: 156° 18' = 6° 18' de Virgo.
Luna: 300° 43' = 0° 43' de Acuario.
Asc: 73° 02' = 13° 02' de Géminis.

Lo que de este modo se obtiene es una carta que mantiene los mismos aspectos y ubicaciones de planetas en casas que la carta tropical, pero presenta un desplazamiento constante de longitudes eclípticas. Por este razón, al tratar este asunto en unos cursos que impartí hace tiempo, proporcioné a los asistentes un zodíaco recortado que se ajustaba perfectamente al modelo de carta que allí utilizábamos, y que con un simple giro que hiciera coincidir el grado cero de Aries con el Nodo Norte lunar mostraba la carta dracónica al instante y sin necesidad de cálculo alguno. Hoy en día, con los ordenadores es incluso más fácil.

El cálculo no tiene más misterios. Las complicaciones surgen, por un lado, porque los aspectos cruzados entre ambas cartas se muestran eficaces. En nuestro ejemplo, La Luna tropical queda en conjunción al ascendente dracónico. Y por otro lado está la cuestión de si los esquemas de interpretación usados en las cartas tropicales pueden trasladarse sin más a estas otras cartas. A juzgar por los datos experimentales de que dispongo, debo dar una respuesta ambigua: subsiste un reconocible "aire de familia" entre las manifestaciones tropicales y dracónicas de cada planeta, pero, a la vez, en cada uno de los escenarios muestran ciertos comportamientos específicos. Para hacernos una idea de por qué esto es así, podemos imaginar ambos zodíacos (tropical y dracónico) como si fueran dos filtros degradados gigantescos con el mismo esquema de variación cromática, pero cada uno de ellos con una tonalidad básica diferente (más cálida la tropical-solar y más fría la dracónica-lunar).

He aquí algunas hipótesis de partida que pueden orientar nuestras observaciones. No son afirmaciones, solo es una enumeración de posibilidades. Por tanto, no hay problema en que se contradigan:

1. La carta tropical es mas visible que la carta dracónica, tanto para un observador exterior como para el propio interesado. Sin embargo, la dracónica es tan activa como la tropical, si no mas, pero actua un poco en la sombra, a la manera de los procesos fisiológicos automáticos o de los movimientos emocionales internos.

2. La carta dracónica es más descríptiva de los primeros años de la vida que de la fase de adulto.

3. Las mujeres tienen más posibilidades que los hombres de identificarse con sus cartas dracónicas, pudiendo en algunas de ellas llegar a ser más visibles que las tropicales.

4. En la astrología mundial las cartas dracónicas describen los movimientos de masas: revueltas populares, manifestaciones, modas, etc.

5. Una de las razones por la que los nodos lunares son tan importantes es precisamente porque son la puerta de entrada al zodiaco dracónico. Desde la perspectiva kármica que asume un ciclo de reencarnaciones tiene bastante sentido esperar que la carta dracónica proporcione información sobre nuestra encarnación inmediatamente anterior.

6a. Los interaspectos formados entre las posiciones tropicales y dracónicas de los planetas en una misma natividad nos informan, entre otras cosas, de las posibilidades que tenemos de tomar conciencia de nuestros impulsos más primarios o recónditos y de la forma en que solemos expresarlos. El planeta tropical es el canal o válvula de escape hacia el exterior de la libido fijada en el planeta dracónico, especialmente en los casos de estrechas conjunciones. A la inversa, el planeta dracónico es el sumidero que permite al planeta tropical deslizarse al interior de nuestra riqueza inconsciente.

6b. La distancia en grados entre el punto vernal y el nodo norte lunar define lo que podiamos denominar como ANGULO DRACÓNICO FUNDAMENTAL. Cada planeta, cúspide o punto sensitivo de la carta tropical mantendrá esa misma distancia con su respectiva posicion dracónica. Por tanto, si el nodo norte lunar queda a 0 grados Aries podemos decir que las cartas tropical y dracónica están en conjunción (hasta el punto de que serán exáctamente iguales). Si el nodo norte lunar queda a 0 de Libra, diremos que el ángulo dracónico fundamental es una oposición. Y así sucesivamente.

El ANGULO DRACÓNICO FUNDAMENTAL provee un índice de integración entre los aspectos conscientes e inconscientes, entre el Ánimus y el Ánima, entre lo racional y lo emocional, entre el lado yin y el yang de nuestra naturaleza.

6c. En términos reencarnacionistas, los interaspectos tropical-dracónica nos indicarían los puntos de tensión entre las exigencias de nuestra encarnación actual y los hábitos atávicos de nuestra encarnación anterior, todavía inscritos en alguna parte sutil de nuestra naturaleza.

7. La astrología dracónica carece de planetas generacionales (esto no es una hipótesis, sino un dato astronómico). Los ciclos dracónicos de Urano, Neptuno y Plutón quedan todos por debajo de los 19 años. Es decir que, por ejemplo, Plutón dracónico es más rápido que Saturno tropical. Esta circunstancia permite observar el comportamiento de estos planetas en todos los signos del zodíaco en un plazo de 18 años o con una muestra de personas nacidas durante un período similar. La hipótesis sería que los efectos de estos planetas en sus manifestaciones dracónicas serán más comprensibles o próximos a nuestros ritmos biológicos que en sus manifestaciones tropicales. De hecho, el que hacia los 18 años se considere que se alcanza la mayoría de edad puede estar relacionado con el tiempo en que los planetas lentos dracónicos alcanzan su primer retorno a la posicion radical. Esto es lo mismo que decir que hacia esa edad todos los puntos de la carta habrán completado al menos una revolución, todos los ciclos dracónicos se habrán vivido completos al menos una vez.

8. La carta dracónica es más proclive que la tropical a ser proyectada en otras personas en lugar de asumida como propia. Por esta razón, entre otras, se muestra tan activa en algunas -bastantes- sinastrías. Los aspectos cruzados entre planeta tropical de una persona y planeta dracónico de otra son más poderosos que tropical con tropical o dracónico con dracónico. Presumiblemente, esto se debe a la oportunidad que el planeta tropical de una persona ofrece al planeta dracónico de otra de servir de vehículo a su manifestación, promocionándolo a la vida consciente y pública -desde sus orígenes inconscientes y privados.

9. Entre los miembros de una misma familia es más frecuente que aparezcan llamativas similitudes entre sus cartas dracónicas que entre sus cartas tropicales. O bien las dracónicas se parecen a las tropicales. En definitiva, las dracónicas tienen mucho que decir en el tema de la herencia astrológica.

10. Los Nodos lunares no requieren ser "draconizados" o incluidos en el proceso de cálculo de la Carta dracónica, ya que, por definición, quedarán siempre a cero grados Aries (nodo norte) y cero grados Libra (nodo sur). Pero los puntos vernal y otoñal de la Carta tropical sí que requieren ser "draconizados", y jugarán en la Carta dracónica un papel similar al que los Nodos de la Luna juegan en la Carta tropical. Cualquier planeta en conjunción con alguno de estos puntos recibe un énfasis especial.

En el ejemplo de cálculo desarrollado más arriba:

Punto Vernal: 00° 00' Aries = 000° 00' absolutos = 360° 00' absolutos.
Nodo Norte lunar: 12° 02' de Leo = 132° 02' absolutos.
Resultado: 360° 00' - 132° 02' = 227° 58' (17° 58' de Escorpio).

Personalmente suelo denominar al resultado de este cálculo como "Proyección dracónica del punto vernal". Para su representación gráfica puede utilizarse un punto sobre una 'V', o bien un punto sobre el glifo habitualmente usado para Aries. La primera forma tiene la ventaja de que permite cifrar la proyección dracónica del punto otoñal en la forma de una 'V' invertida con un punto subscrito.

Para no alargar más esta explicación remito a quien le interese este tema a las siguientes fuentes:

Karmen Goizueta, "La carta dracónica", publicado en el Boletín Astrológico de A.N.A.E., nº 4 (1980) (lo menciono porque lo he citado, pero resulta demasiado esquemático en comparación con los que siguen).

Rosa Solé, "Karma, causación formativa y sombra", en Mercurio-3, nº 4 (segunda época).

Montserrat Ribas, "Astrología dracónica", en Mercurio-3, nº 5 (segunda época).

Estos últimos pueden solicitarse a Jaime Martin y Carmen Oliveda, Apdo. de correos 4103 08080 Barcelona ( tfno:  934-50-49-97  y  932-46-43-33 , e-mail: mercurio3@hotmail.com ).

Otro buen trabajo introductorio es el de Néstor Echarte "Astrología dracónica", incluido en el número 1 de la revista COSMOVISIÓN, publicación digital gratuita.

© Julián García Vara


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